Miño: «Es imposible anular los descensos»

Alfredo Miño cuestionó el actual régimen de pases. «No hay posibilidades de resarcimiento económico en un presupuesto si los clubes no son dueños de los derechos federativos o económicos de un jugador», afirmó. La Liga Nacional de Básquetbol ya está en su fase final. Y a esta altura son corrientes los rumores sobre cómo se […]


Alfredo Miño cuestionó el actual régimen de pases. «No hay posibilidades de resarcimiento económico en un presupuesto si los clubes no son dueños de los derechos federativos o económicos de un jugador», afirmó. La Liga Nacional de Básquetbol ya está en su fase final. Y a esta altura son corrientes los rumores sobre cómo se jugará el próximo torneo. No hace tanto el dirigente de Quilmes Daniel Cotignola verbalizó en una entrevista realizada por este medio la intención de varios clubes de «cerrar» la competencia.

Mar del Plata tiene a un dirigente, Alfredo Miño, en la mesa directiva del órgano que rige la competencia. El secretario de la AdC charló con LA CAPITAL sobre esa iniciativa, la renegociación del contrato televisivo, el actual régimen de pases y los problemas económicos de los clubes. Y dejó una sentencia «picante». «Si los dirigentes nos seguimos boicoteando nunca vamos a poder bajar el presupuesto», sostuvo.

Hace rato que, desde distintos clubes, se plantea la posibilidad de «cerrar» la Liga, de anular descensos y ascensos, para poder pagar lo que cada uno puede y no lo que impone el mercado. ¿Es viable?
Es imposible plantear la anulación de descensos. La competencia de la Asociación de Clubes, si bien la Liga A es la vidriera, tiene tres categorías. La organización contempla a todos. Sin ascensos ni descensos la competencia no tiene razón de ser.

¿Y si sólo se anulan los descensos y en un año se juega con dos participantes más?
Pero, ¿por qué se pide que no haya descensos?

Porque los clubes están arruinados y quieren pagar lo que pueden para ordenar sus números…
Ah, entonces empecemos por la economía. Discutamos cómo hacemos para solventar la economía de una Liga Nacional. Deportivamente, tenemos una liga muy buena. Económicamente, una liga con muchos clubes con dificultades.

Lo mismo que dicen los clubes que piden la anulación de descensos…
Yo digo que acá hay un problema muy importante. Ni más ni menos que los dirigentes. Si los dirigentes, al momento de las contrataciones, nos seguimos boicoteando entre nosotros, nunca vamos a poder bajar el presupuesto, ni los valores de los contratos. Si por un jugador nos piden 240 mil pesos, para asegurarnóslo ofrecemos 260 mil y no falta el que viene por atrás y pone 280 mil. No hay que echarle la culpa a los representantes. Nunca llevamos adelante lo que decimos. Nos pusimos a discutir los derechos televisivos. Durante años pedimos una renegociación porque veníamos de varias temporadas con montos muy bajos. Este año la empresa que tiene los derechos hizo una propuesta. Y estaban todos desesperados por aprobarla. ¿Te crees que alguien se fijo si podía sacar cinco pesos más? Llamaban a la AdC para averiguar cuándo estaban los contratos. Cuando hicimos las reuniones, ésas de las que habló hace poco Cotignola, Quilmes no estaba. Había diez o doce clubes sentados a la mesa. El Nacional, por caso, pasó el voto por teléfono.

Pero no parece haber sido un buen arreglo para los clubes…
Al contrario, es bueno…

¿Por qué?
Hay avatares económicos, como por ejemplo la corrida del dólar, que no se puede tener en cuenta. Pero el valor del contrato se subió casi un 45%. Se incorporó una cláusula de actualización, relacionada con el costo del cable. Se consiguió una prima a la firma del convenio de doscientos mil pesos para cada club en cuatro cuotas de cincuenta mil.

Pero hoy el contrato televisivo cubre un 15% del presupuesto de cada club y antes del 2001 cubrían más del sesenta por ciento de una campaña…
Sí, es cierto. Pero ya no se puede lograr un contrato de esas características. Hoy es impensable que Torneos haga un contrato televisivo para darle dos millones de pesos a cada club.

¿Qué se habla hoy para solucionar el problema económico?
Hay que esperar una reunión de categoría para ver cómo está cada club, cuáles son sus ideas, cuáles son sus problemas… Me parece que hay que rediscutir, en serio, los problemas contractuales. Pero todo pasa por saber cada uno lo que puede gastar y cómo puede armar su plantel. A mí me encantaría tener el apoyo estatal que tienen Quimsa, Regatas o Ciclista Olímpico. Yo no reniego contra esos clubes. Cada uno se tendrá que ceñir al trabajo que pueda hacer para conseguir fondos para mantenerse. Es cierto que hay un problema muy grande: la situación económica que atraviesa el país no te posibilidades de proyectar presupuestos a largo plazo. Nosotros arrancamos el año pensando que el tercer extranjero era la mejor opción. Hoy ya no es así. Lo que tuvo de bueno fue que potenció a equipos que, por ahí, iban a tener problemas dependiendo más de los nacionales. A lo que voy es que nosotros no estábamos tan equivocados cuando impulsamos el tercer extranjero. Pero en ese momento nadie tenía en vista que el dólar hoy iba a estar a más de 3,60 pesos.

¿Alguna vez se discutirá en serio que los clubes vuelvan a ser dueños de los pases de los jugadores?
Ese es un muy buen tema. No hay posibilidades de resarcimiento económico en un presupuesto si los clubes no son dueños de los derechos federativos o económicos de un jugador. La apuesta de armar equipos de elite, competitivos, y de estar en torneos internacionales, de este modo va a ser cada vez más costosa. Más allá de un gran contrato televisivo, el fútbol se sustenta porque cada club tiene la chance de mostrar a sus jugadores, les permita crecer, para finalmente venderlos a las grandes ligas del mundo. El básquetbol argentino no tiene esa posibilidad. Y, encima, los jugadores se van del país cada vez más chicos. Tientan a los padres con buenas ofertas y ya no hay retorno. A lo sumo, los dejan un par de años en la Liga Nacional y luego se los llevan.

Fenómeno, ¿y qué hacemos?
Discutir el reglamento nacional de pases. Pero no es fácil. Porque no se discute a nivel Confederación sino en FIBA Américas. Ojo que España está en la misma situación que nosotros. Con la diferencia que ellos les hacen contrato a los jugadores por cuatro, cinco, seis años. Pero acá no hay casi jugadores que firmen por más de un año. Si saben que a la siguiente temporada seguramente tendrán un arreglo mucho mejor. Pero el reglamento nacional de pases debe ser discutido.

Entrevista: Sebastián Arana – Diario La Capital