No fue una buena noche en cuanto al rendimiento. Muy irregular, con lagunas defensivas, y dos extranjeros que siguen sin aportar la cuota necesaria para colaborar. De todas formas, un último cuarto con concentración y eficacia, le permitieron a Peñarol sacar adelante un partido muy bravo ante Lanús. Fue triunfo, 85 a 78, en el estadio de Once Unidos y para mantenerse a tiro del líder Obras en la Conferencia Sur de la Liga Nacional. Ahora, el «Milrayitas» se enfoca en su viaje a Río de Janeiro para afrontar el sábado y domingo el Final Four de la Liga de las Américas,

Peñarol tuvo un mal primer tiempo. En el cuarto inicial, tras comenzar abajo 0-4 y 2-6, reaccionó aprovechando las facilidades de la defensa zonal visitante. El perímetro funcionó, y con triples de Dowell (flojo, otra vez), Konsztadt (2) y Leo Gutiérrez, pasó al frente 20-10 con un parcial de 10-0. Lanús, tras un minuto solicitado por Vecchio, mejoró su defensa y complicó al local en sus ataques. La visita cerró con un parcial de 7-1 que lo dejó a «tiro»: 21-17.

El «Granate» continuó su faena y agrandando el parcial: 8-0 en el arranque del segundo cuarto, 15-1 sumando el de la etapa anterior. Con un triple de Enzo Ruiz, que decretó el tiempo muerto solicitado por Rivero, a los 3 minutos. La rotación, a diferencia de juegos anteriores, no dio sus frutos defensivos. En la mitad del parcial, el elenco de local reaccionó con Massarelli y cuatro puntos, para quedar 27-28. Pero Lorrenzo Wade, una de las figuras, junto a Nicolás Romano más la buena conducción del vertiginoso Griffin, siguieron comandando a un Lanús confiado y hasta lujoso: 32-27 al frente para la visita y nuevo minuto de «Tulo», a 4m38s del descanso largo.

Tuvo un buen ingreso Gabriel Fernández, con una tapa y tres puntos. Peñarol empató en 32, con mucho esfuerzo. Pero a 1m10s Lanús sacó la máxima de siete puntos (32-39), ante una defensa que no podía frenar los embates rivales. Con un triple de Adrián Boccia el «Milrayitas» terminó más cerca de lo que realmente estuvo en el juego: 37-41.

En el tercer cuarto, Peñarol volvió con una mejor imagen. Intentando defender más firme, y siendo paciente para atacar y buscar tiros cómodos. Así logró dar vuelta la historia. Dos triples de Leo Gutiérrez, y otros dos de Konsztadt ante la zonal de Lanús, y una máxima de 59-52 en el marcador. Gran tarea de Boccia, con seis puntos en el cuarto. Pero el local no cerró bien el parcial. Tras un doble errado por Giddens (volvió a jugar, pero pocos minutos y seguirá siendo observada su continuidad), Griffin anotó de contra y Lanús quedó cerca, a dos puntos: 61-59.

El último episodio comenzó con ¡4 libres! convertidos por Martín Leiva. Peñarol ajustó su defensa con la presencia de Diez, y pudo correr la cancha. Buen ingreso de «Lucho» Massarelli, con un doble y un triple. Luego, Ale Diez anotó para en poco más de minuto y medio. Peñarol estiró ventajas (71-61). Leiva quedó «en capilla» por cuatro faltas, al igual que Romano, el goleador de la Liga Nacional que apareció en su magnitud para complicar y darle suspenso a la noche, reavivando los fantasmas del partido ante Libertad de Sunchales. «Nico» dañó en la pintura, aunque falló los libres de «yapa». Wade puso el partido 81-78, a 1m07s del cierre. Konsztadt y Gutiérrez metieron el 50 % de sus libres, encima. Lanús tuvo 32 segundos para una anteúltima posición. Sin embargo, Griffin hizo un mal pase increíble, al banco de suplentes. Konsztadt cerró el juego, y Peñarol festejó finalmente 85 a 78.

Ahora, a Brasil. Con mucho por mejorar para enfrentar al poderoso Baurú en semifinales. Pero bien se sabe que este equipo, en instancias decisivas, sabe modificar su imagen.

Fotos: Demián Schleider www.infoliga.com.ar
Crónica: 0223