El pivote Bryan con 21 puntos y 8 rebotes fue lo menor del local dentro de un rendimiento parejo. En la visita descolló una vez más Torin Francis quien totalizó 25 puntos y 16 rebotes.

Las defensas fueron las protagonistas en el arranque del partido forzando pérdidas. En este esquema se desenvolvía mejor La Unión que recuperó a su base Alejandro Konsztadt, aunque jugó solo tres minutos y medio del cuarto.

El tiro perimetral de San Lorenzo no estaba aceitado de entrada y la visita respondía con Francis muy activo. La velocidad de contra formoseña era un problema serio para el azulgrana y con la chapa 4-12, tiempo muerto de Lamas. Al regreso un buen pasaje de Herrmann y Musso fue clave para achicar la luz, además de intensificar la defensa. Hasta que un triple de Aguirre puso al frente al azulgrana ante e momento de desorientación visitante. Un doble oportuno de Francis y una pérdida de San Lorenzo revitalizó a La Unión. El cuarto finalizó 21-20 en favor de los de Narvarte.

El partido se jugaba con excesivo nervio y ansiedad conspirando para un buen juego y dejando bastante bajo el goleo en el arranque de segundo chico. De hecho tardaron dos minutos y medio en anotar y fue Gamboa el que rompió la sequía.

Pero con Faggiano y Johnson muy activos, nuevamente pasó al frente el local, esta vz por 26-23 generando el minuto de Narvarte. Al regreso, dos tiros errados de Elsener fueron contestados por triple de Musso. Decididamente la visita estaba en su peor momento de la serie, a pesar del enorme trabajo de Francis. Pero se equivocó el local y Orlietti aprovechó esos errores para acercar a su equipo. Y cuando parecía que podía quebrar, un oportuno triple de Elliott mas un doble de Martina y otra bomba de Aguirre catapultaron al Ciclón a un cierre de cuarto fenomenal y yéndose al descanso largo arriba 37-30.

Bryan y Francis se adueñaron de juego en el arranque del tercer parcial ya que ambos ganaban en el tablero rival a pesar de los doblajes de marca, aunque el pivote visitante se hizo más importante e incontrolable. Y cuando parecía que La Unión se le iba al humo, nuevamente el perímetro azulgrana le dio réditos y llevó la luz a quince. Decididamente todo le salía bien al elenco local y se reflejaba en el resultado ya que los arrestos del visitante eran tibios. El cuarto se cerró por 63-51 para el local.

La diferencia era importante y faltaba saber cómo reaccionarían en lo físico ya que La Unión solo utilizaba siete jugadores y San Lorenzo nueve. Y de arranque Lamas puso un quinteto intenso y rápido, con Faggiano, Musso, Mata, Johnson y Matthews que le complicó la existencia a La Unión que ya sentía el rigor de la noche. Y además se dio el lujo de no poner ni a Herrmann ni a Aguirre en el último parcial. Dos gorros consecutivos de Johnson frustraron a los formoseños que no podían evitar que su rival les sacara cada vez más diferencias.

El final llegó con ventaja local por 86-67 dejando a un paso a San Lorenzo de conseguir su primera Liga. Y con un dato que ilusiona a todo Boedo: cuando un equipo ganó los 3 primeros partidos en un Final de Liga Nacional a 7 juegos, las 9 veces fue campeón.

El próximo jueves a las 21 horas y televisado por TyCSports se juega el cuarto partido en el estadio Héctor Etchart.

Síntesis
San Lorenzo 86:
Nicolás Aguirre 9, Marcus Elliott 15, Marcos Mata 10, Walter Herrmann 10, Matthew Bryan 21 (fi); Bernardo Musso 6, Lucas Faggiano 10, Roquez Johnson 4, Fernando Martina 1, Eric Flor 0. Julio C. Lamas.

La Unión 67: Alejandro Konsztadt 3, Windsome Frazier 4, Alexis Elsener 8, Facundo Piñero (x) 11, Torin Francis 25 (fi); Eduardo Gamboa 7, Pablo Orlietti 9, Lautaro Fraga 0, Mario Cristachi 0, Sergio Mora 0, Juan Yergovich 0. DT.: Guillermo Narvarte.

Parciales: 20-21, 17-9, 26-21 y 23-16
Árbitros: Fernando Sampietro, Alejandro Ramallo y Diego Rougier
Estadio: Hector Etchart (local San Lorenzo)

Crónica: Télam